viernes, 18 de abril de 2008
sábado, 12 de abril de 2008
Salamanca desde el tejado
Contaba un anciano a otro, mientras yo esperaba en la estación, que le había llegado el rumor de unos jóvenes, opositores pactistas para más señas, que acabaron un jueves por la noche recostados en los tejados. Allí, -según decía- a la luz de las estrellas y tras largas parlamentaciones, consiguieron conciliar el sueño bien entrada la madrugada. Parece ser que cuando ya el sol se fue haciendo fuerte y las palomas andaban alborotadas, los jóvenes en cuestión se encontraron con una privilegiada estampa de aquella preciosa ciudad... La conversación de los ancianos se vió interrumpida por la megafonía: "ti-no-ni, TRD con destino a Salamanca trae un retraso, para variar, de media hora..."
Tras esto, en seguida me vino de nuevo a la mente lo que contaba aquel anciano, y pensé: "cuánto me gustaría a mí ser uno de esos opositores pactistas, para recostarme en el tejado y contemplar las estrellas a tu lado..."
sábado, 5 de abril de 2008
El Valle del Jerte está en pleno apogeo.
"...Quiero hacer contigolo que la primavera hace con los cerezos."
Pablo Neruda (poema 14)
domingo, 30 de marzo de 2008
... mismo puente.
Me tropecé contigo en primavera,
una tarde de sol delgada y fina,
y fuiste en mi espalda enredadera
y en mi cintura, lazo y serpentina.
Me diste la blandura de tu cera
y yo te di las sal de mi salina.
Y navegamos juntos, sin bandera,
por el mar de la rosa y de la espina.
Y después, a morir, a ser dos ríos
sin adelfas, oscuros y vacíos,
para la boca torpe de la gente...
Y por detrás, dos lunas, dos espadas,
dos cinturas, dos bocas enlazadas
y dos arcos de amor de un mismo puente.
Rafael de León
martes, 25 de marzo de 2008
Taqueado jaqués o ajedrezado
Esta vez la dureza del clima nos hizo permanecer en la "urbe". Y he aquí un detallito de la pequeña iglesia románica de San Andrés, donde se juega con las luces y las sombras -como la vida misma, vaya-. Lo cierto es que observo el detalle casi a diario: de día, de noche, sobrio, torrija... pero macho, en esta ocasión tuve la suerte de contemplarlo junto una charrita piercinguera, y claro está, la cosa cambia sobremaneraaaaaaaa!!!!miércoles, 19 de marzo de 2008
La Saeta, hombreeee!!!
Dijo una voz popular:
Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?
Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos
siempre con sangre en las manos
siempre por desenclavar.
Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz.
Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía
y es la fe de mis mayores
!Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar, ni quiero
a este Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!
Antonio Machado
sábado, 15 de marzo de 2008
Se abre la vedaaaaaaaaa!!!!
¡Al fin llegó el tan ansiado momento! El momento causante de que esta noche no consiga conciliar el sueño. Ese momento que hace que no paren de pasar por mi mente imágenes de enormes truchas que logro engañar con mi aparejo. Ese momento en el que me desborda la emoción y la adrenalina ante la picada y el desenlace. Ese momento por el que merece con creces sacrificar la jarana del sábado por la noche. Ese momento en el que desconectas de tus quehaceres diarios y te relajas con el armonioso sonido de la chorrera, con el paso veloz del mirlo acuático o simplemente respirando aire fresco mientras contemplas la poca nieve que queda en lo alto de la sierra... Si amigo/as, se abre la pesca de la trucha y el titolo está que se sube por las paredesssssssss!!!!
lunes, 10 de marzo de 2008
Soneto de Los amantes de Teruel (I, 5)
Todo es temor, amor, todo es recelos,
pues ¿cómo puede ser el amor gloria,
si está siempre luchando la memoria
con tantos sobresaltos y desvelos?
Estas penas del alma son sus cielos;
estas guerras y asaltos, su victoria,
y es bien todo este mal, cuando a su historia
no encuaderna capítulo de celos.
Amor, en popa voy con mi esperanza,
haciendo espejo tus azules mares;
no trueques en tormenta la bonanza.
No se me niegue puerto en que me ampares,
que si el que el alma ha deseado alcanza,
daré perpetuo asiento a tus altares.
Tirso de Molina.
domingo, 2 de marzo de 2008
"Hierba Vettónica"
La Naturaleza está repleta de multitud de plantas medicinales y curativas. Algunas, como la Hierba vettónica (Stachis officinalis), son conocidas y empleadas ya por algunos pueblos prerromanos, especialmente aquel del que toma su nombre: los Vettones. Su utilidad debía ser significativa ya que llevó al escritor latino Plinio a recogerlo en sus cuadernos. Tradicionalmente se ha venido empleando para múltiples aplicaciones, desde tratar el asma hasta combatir hinchazones, contusiones y heridas...
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