Ahhhhh!!! Pero, ¿dónde estoy? Me duele todo, como si me hubieran zumbado bien en la cara. Todavía no he abierto los ojos. Me cuesta. Un sonido característico llega a mis tímpanos: "quiquiquiqui". Lo reconozco, es un cernícalo. Eso me tranquiliza, la Naturaleza está cerca...Poco a poco la luminosidad va accediendo por mi pupila a medida que, lentamente, elevo los párpados. ¡Puedo ver de nuevo! Veo el contraste del azul del cielo con las blancas nubes que avanzan velozmente -como la vida- empujadas por el viento...
No hay comentarios:
Publicar un comentario