-Éstos -dijo el cura- no deben de ser de caballerías, sino de poesía (...)
¡Ay, señor! -dijo la sobrina-. Bien los puede vuestra merced mandar quemar, como a los demás; porque no sería mucho que, habiendo sanado mi señor tío de la enfermedad caballeresca, leyendo éstos se le antojase de hacerse pastor y andarse por los bosques y prados cantando y tañendo, y, lo que sería peor, hacerse poeta que, según dicen, es enfermedad incurable y pegadiza.
Don Quijote de la Mancha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario